jueves, 5 de marzo de 2009



Como estimular correctamente a los niños.
Para fomentar la autoestima del niño puedes seguir algunos pasos que contamos a seguir:1- Incentiva el desarrollo de las responsabilidades del niño. De una manera positiva, crea algunos compromisos y exija, en un clima de participación e interacción, su cumplimiento por parte del niño.2- Da la oportunidad al niño a que tome decisiones y resuelva algún problema.3- Refuerza con positivismo las conductas del niño. Por ejemplo, cuando él haga los deberes, o recoja sus juguetes, o se cambie de ropa solo, dígale con cariño y de forma efusiva ¡qué mayor eres!, ¡Gracias por ayudarme!, o ¡lo has hecho muy bien!. En algunas casas y colegios, este refuerzo se hace a través de pequeños premios.4- Ponga límites claros a tu hijo, enseñándole a prever las consecuencias de su conducta. Ejemplo: "Si no recoges tus juguetes, no irás al cine". Y que no haya vuelta atrás.5- Enseña a tu hijo a resolver sus propios problemas y a aprender de sus errores y faltas, de una forma positiva. Por ejemplo, si el niño no alcanza una buena nota en una asignatura escolar, anímale a estudiar más y a prepararse para superarse en el próximo examen. De nada adelantará culpabilizarlo. El niño debe sentir que un error puede ser convertido en un aprendizaje y, consecuentemente, que podrá arreglarlo si emplea más esfuerzo.6- Deja de lado las críticas que nada construye. Los insultos no favorecerán a la autoestima del niño. En lugar, por ejemplo, de decir "eres un desordenado, tienes tu cuarto como una basura", mejor decir "No me gusta ver tu cuarto tan desordenado, me pone muy triste". Así, estarás demostrando que lo que a ti te disgusta es el desorden del cuarto, no el niño.
Detectar a tiempo si el niño es sordo.

En los primeros meses de vida, el bebé aún no es capaz de hacer una relación entre las emociones que experimenta y lo que pueden significar. El bebé depende totalmente de su mamá para sentirse comprendido y atendido en sus necesidades básicas. Cuando él está molesto o vive alguna tensión, es su madre la que identifica el origen de su malestar y le ofrece el alivio necesario para que su equilibro sea recuperado. La repetición constante de esas experiencias es lo que posibilita el desarrollo de la capacidad de pensar del bebé. Esta situación se dificulta cuando el bebé presenta un trastorno, parcial o total, en su aparato auditivo. Cuando llora, el bebé no podrá tranquilizarse porque no llegará a oír la voz de aliento de su madre. Eso puede generar sentimientos de inseguridad, de abandono, y hacer con que el bebé no se sienta correspondido por sus padres o que se sienta distanciado de ellos. En esta fase, la de los bebés, es muy difícil detectar una discapacidad auditiva.


Cómo puedo saber si mi hijo oye bien
Según algunos especialistas, la sordera es más fácilmente detectable sólo a partir de los 2 o 3 años. Cuando se trata de un niño, es más cómodo notar alguna dificultad en este sentido, ya que este problema suele alterar su comportamiento. Él dejará de contestar a las llamadas de sus padres, pedirá que aumenten el volumen de la tele, del aparato de música, y eso también influirá en su trabajo en el colegio, como también en su conducta. Se mostrará más reservado, recluido, por que se sentirá inseguro.

Existen algunas señales y situaciones en las que los padres pueden sospechar cuando algo no va tan bien en la audición de su hijo. Ejemplos:
1- Cuando un bebé recién nacido no muestra sobresalto ni se despierta ante cualquier ruido del ambiente;
2- Cuando los bebés y niños hacen mucho ruido durante los juegos
3- Cuando un bebé, de más de 3 meses, no voltea al llamarlo
4- Cuando un bebé de aproximadamente 1 año no inicia lenguaje
5- Cuando un niño, en su primer año de vida, no balbucea ni se vuelve o contesta ante los sonidos y las llamadas normales en una familia
6- Cuando un niño, de 2 años de edad, aún no dice “papá” ni “mamá”
7- Cuando un niño, a los 2 años de edad, atienda solamente a las órdenes sencillas y básicas, sin mirar a quien las produce
8- Cuando un niño, de 3 años de edad, no dice palabras, sino que emite ruidos que no se entienden
9- Cuando un niño, a los 3 años de edad, no es capaz de repetir frases de más de dos palabras
10- Cuando un niño, a los 4 años de edad, no sabe contarnos espontáneamente lo que pasa
11- Cuando un niño, a los 5 años de edad, aún habla como bebé
12- Cuando un niño es demasiado pasivo y no molesta
13- Cuando un niño pronuncia mal las letras: R, S, D, L, J, y T.
14- Cuando el bebé sea demasiado tranquilo
15- Cuando el bebé no se altera ante ruidos inesperados